La duda en el proceso de construcción de pensamiento y comprensión de la realidad: ¿cuál es el papel de la biblioteca?
Es común escuchar en medios informativos o en debates políticos, entre otros, la premisa cruda realidad; y se habla de ello para describir los hechos que desde aspectos políticos/sociales, religiosos, etc., impactan el desenvolvimiento de la sociedad.
Desde tintes políticos puesto que la historia denota que mediante guerras, invasiones y barbarie se ejerce el poder de un pueblo. La religión a través de pasos de adoctrinamiento y sumisión instituye su accionar; y en el caso de la ciencia, en tanto promueve la evolución del pensamiento y el desarrollo social, también se constituye en una fuente de poder, poder que ha sido la constante huella con la cual se permea la realidad.
En esta medida es casi obvio percibir los por qué del andamiaje de la sociedad actual. La sociedad de la globalización monetaria y comercial. La que promueve la individualización, la pobreza absoluta de los pueblos no “conectados”, el desempleo, la violencia en los diferentes ámbitos, la falta de educación, la repetición en teorías y metodologías de la ciencia, en fin, la sociedad que paso a paso camina hacia su propia hecatombe. Esta es solo una recreación general de lo que hoy se considera como realidad, cruda realidad, a partir de la cual se plantea la siguiente reflexión.
Sujeto y comprensión de la realidad: ámbitos que la determinan
Se podría decir que comprender es la capacidad o facultad que tiene un sujeto para asimilar un “asunto” propuesto por el otro, por lo otro, es decir, es tener los elementos necesarios para entablar una relación argumentativa frente a discursos, doctrinas o tesis propuestos desde esferas políticas, religiosas y científicas con el objeto de discutir, refutar y tomar posición; así, se podría enunciar que un sujeto concibe la realidad desde matices de certeza o de duda. Sin embargo por diferentes razones, y en especial por razones que sobrevienen del poder, el groso de la sociedad no cuenta con un pensamiento de incógnita a partir del cual se pueda plantear una clara percepción de la realidad.
¿El por qué de la duda?
Por que en términos muy generales la duda ha sido un estandarte al momento de ejercer el poder. Dudar de las fortalezas de los pueblos para someterlos, fue punto fundamental al momento de comenzar los peregrinajes de invasión por parte de otros pueblos de la antigüedad. Dudar del saber es la tarea constante de la ciencia para generar nuevos inventos que facilitan el desarrollo de la humanidad. Dudar de los postulados adoctrinantes y políticos, que en el fondo son lo mismo, le han permitido a la sociedad crearse nuevas expectativas frente a la religión y frente a los personajes que desean o ejercen el poder de un gobierno. Dudar para renovarse y para renovar la visión del mundo es la facultad ha considerar en la relación sujetos – sociedad, en fin, la duda se convierte no solo en un ítem para dilucidar preguntas, o para crearse temores o desentendimientos, sino que permite la concepción de la realidad; no es sino dar un vistazo a la etapa infantil primaria (1 – 5 años, por ejemplo) para determinar que las concepciones frente a objetos, aparatejos, espacios y personas (el mundo), se entablan a partir de la duda. Tocar para palpar estructuras, oler, escuchar atento, etc., son algunos ejercicios del niño donde la duda le permite percibir y crearse imaginarios y realidades. Empero, esto se ve trastocado por tres ámbitos a considerar:
El sujeto, la familia y la duda
La familia es el ámbito que casi por naturaleza instaura determinados códigos en el - pensar para accionar - del sujeto respecto la realidad. Las inquietudes surgidas desde la niñez son “moldeadas” de acuerdo a los intereses que ésta tenga. Los visos religiosos en ocasiones, la ausencia de los padres por razones laborales o de muerte, la misma violencia intrafamiliar actual, el implementar como “nana” al computador, son algunos de los aspectos sustanciales con los que un sujeto asimila el medio que lo rodea. Sus inquietudes se trasladan desde y hacia la fragmentación. Fragmentación afectiva – realidad…? Fragmentación de percepción de sí mismo y de los otros – fragmentación de la sociedad, Por ende, esto conlleva a pensar a que ese sin número de dudas que el sujeto tiene frente a lo que lo rodea, lo debe asumir el ámbito escolar.
El sujeto, la escuela y la duda
La escuela asumida como puente entre la familia y el medio social es el ámbito para iniciar la construcción de pensamiento y la comprensión de la realidad por parte de un sujeto. Aquí la tranversalización de la mirada de la realidad desde la familia puede conllevar, desde metodologías curriculares consecuentes con la construcción, a establecer los parámetros a partir de los cuales el sujeto base sus dudas.
La comprensión del contexto a partir de los textos y la lectura, apoyada en la creación de la duda con constantes preguntas abiertas en relación a lo individual, lo político, lo religioso, lo educativo, los fenómenos sociales… podrían ofrecer claridades en el sujeto y su alrededor.
Sin embargo los lineamientos que desde los sistemas educativos de los gobiernos se plantean, las políticas para contratación de docentes, la falta de modelos pedagógicos que apunten a la crítica y la reflexión por parte de las instituciones, son problemáticas que interfieren sustancialmente en la construcción y comprensión, de ahí que la duda queda resignada al ámbito de la recreación.
El sujeto, la recreación y la duda
A pesar de lo sin sentido que pueda sonar, la recreación se hace importante para beneficiar la duda del sujeto frente al medio. Es un ámbito importante en tanto es necesario para el descanso y la sana convivencia. Desde esta óptica se es relevante puesto que en estos espacios confluyen personas de diferentes características sociales, por lo tanto bien podría “utilizarse” para plantear reflexiones y discusiones en torno a lo que implica convivir en sociedad, pero ante todo, para dar visos de los aspectos que trastocan el accionar de tal convivencia.
El anterior panorama permite traer a colación otro ámbito que por su trabajo en torno a lo político, lo socio/cultural, lo científico se percibe como un eslabón principal en la cadena de construcción de pensamiento y comprensión de la realidad, la biblioteca, considerándose desde su visión más amplia.
¿Qué hace y qué debería hacer la biblioteca con la duda de sus Usuarios?
Al plantear la mirada desde los tres ámbitos considerados se podría suponer que la biblioteca es un estandarte primordial al instante de entablar una relación entre sujetos – dudas (respecto a sí mismo y lo político/social), es decir, tanto la familia como la escuela y la recreación no han favorecido con su trabajo la comprensión del medio por parte del sujeto. La biblioteca, en tanto espacio donde confluye parte del futuro pensamiento y accionar de una sociedad debe estimular la duda con “impulsos” de interacción entre el sujeto y lo otro. Facilitar medios a partir de los cuales el sujeto perciba claridades en relación al aspecto social podría beneficiar no solo su accionar como espacio de encuentro con la información, sino su trabajo político, es decir, hacer una lectura de las posibles dudas que un determinado Usuario posea, sería una labor interesante al momento de constituirla como un ámbito que podría solventar las incógnitas que los Usuarios tienen frente a su medio interior y exterior.
Encarar los servicios desde las posibilidades que surjan para entablar charlas interpersonales, a partir de las cuales se discuta sobre temas de actualidad. Aprovechar la referencia para plantearle preguntas al Usuario en torno a las cotidianidades sociales; remitirlo a niveles de pensamiento respecto a su rol como ser social frente a la toma de decisiones políticas. Difundir desde aspectos personalizados los servicios de interés para la comunidad, entre otros ejercicios, potenciarían en gran medida la solución a incógnitas que los Usuarios poseen de la realidad.










Desde ésta perspectiva se propone una reflexión que pueda responder a preguntas como ¿por qué el desespero institucional y personal, a la hora de realizar actividades de Promoción de Lectura, para que se les entregue las listas del público ATENDIDO? ¿Será que la Promoción de Lectura en el ámbito nacional tiene como estandarte fundamental los estandartes numéricos? ¿Cómo mide el número 100 el nuevo comportamiento familiar de un individuo que cambió por leer y analizar en su psiquis, el libro “son unos cerdos” de Anthony Browne? ¿La Promoción de Lectura se debe visionar como un plan de socialización histórica, de encuentro consigo mismo y con el otro, de análisis, reflexión y crítica ó se debe vender para el sostenimiento? Son algunas de las preguntas que surgen hoy cuando se encuentra que están rodando propuestas y acciones en torno al tema, y en las cuales, por ejemplo, el elemento fotográfico se ha constituido en una pieza fundamental para “demostrar” el trabajo en P. L. - ¿Será que una foto que muestra 500 personas da fe del trabajo y discusión que se planteó en determinada actividad? – ¿Será que quien escribe está delirando y quiere cambiar el mundo a partir de un libro?


