Jun 24, 2009

La duda en el proceso de construcción de pensamiento y comprensión de la realidad: ¿cuál es el papel de la biblioteca?

Por toto

Es común escuchar en medios informativos o en debates políticos, entre otros, la premisa cruda realidad; y se habla de ello para describir los hechos que desde aspectos políticos/sociales, religiosos, etc., impactan el desenvolvimiento de la sociedad.


Desde tintes políticos puesto que la historia denota que mediante guerras, invasiones y barbarie se ejerce el poder de un pueblo. La religión a través de pasos de adoctrinamiento y sumisión instituye su accionar; y en el caso de la ciencia, en tanto promueve la evolución del pensamiento y el desarrollo social, también se constituye en una fuente de poder, poder que ha sido la constante huella con la cual se permea la realidad.

En esta medida es casi obvio percibir los por qué del andamiaje de la sociedad actual. La sociedad de la globalización monetaria y comercial. La que promueve la individualización, la pobreza absoluta de los pueblos no “conectados”, el desempleo, la violencia en los diferentes ámbitos, la falta de educación, la repetición en teorías y metodologías de la ciencia, en fin, la sociedad que paso a paso camina hacia su propia hecatombe. Esta es solo una recreación general de lo que hoy se considera como realidad, cruda realidad, a partir de la cual se plantea la siguiente reflexión.


Sujeto y comprensión de la realidad: ámbitos que la determinan

Se podría decir que comprender es la capacidad o facultad que tiene un sujeto para asimilar un “asunto” propuesto por el otro, por lo otro, es decir, es tener los elementos necesarios para entablar una relación argumentativa frente a discursos, doctrinas o tesis propuestos desde esferas políticas, religiosas y científicas con el objeto de discutir, refutar y tomar posición; así, se podría enunciar que un sujeto concibe la realidad desde matices de certeza o de duda. Sin embargo por diferentes razones, y en especial por razones que sobrevienen del poder, el groso de la sociedad no cuenta con un pensamiento de incógnita a partir del cual se pueda plantear una clara percepción de la realidad.


¿El por qué de la duda?

Por que en términos muy generales la duda ha sido un estandarte al momento de ejercer el poder. Dudar de las fortalezas de los pueblos para someterlos, fue punto fundamental al momento de comenzar los peregrinajes de invasión por parte de otros pueblos de la antigüedad. Dudar del saber es la tarea constante de la ciencia para generar nuevos inventos que facilitan el desarrollo de la humanidad. Dudar de los postulados adoctrinantes y políticos, que en el fondo son lo mismo, le han permitido a la sociedad crearse nuevas expectativas frente a la religión y frente a los personajes que desean o ejercen el poder de un gobierno. Dudar para renovarse y para renovar la visión del mundo es la facultad ha considerar en la relación sujetos – sociedad, en fin, la duda se convierte no solo en un ítem para dilucidar preguntas, o para crearse temores o desentendimientos, sino que permite la concepción de la realidad; no es sino dar un vistazo a la etapa infantil primaria (1 – 5 años, por ejemplo) para determinar que las concepciones frente a objetos, aparatejos, espacios y personas (el mundo), se entablan a partir de la duda. Tocar para palpar estructuras, oler, escuchar atento, etc., son algunos ejercicios del niño donde la duda le permite percibir y crearse imaginarios y realidades. Empero, esto se ve trastocado por tres ámbitos a considerar:


El sujeto, la familia y la duda

La familia es el ámbito que casi por naturaleza instaura determinados códigos en el - pensar para accionar - del sujeto respecto la realidad. Las inquietudes surgidas desde la niñez son “moldeadas” de acuerdo a los intereses que ésta tenga. Los visos religiosos en ocasiones, la ausencia de los padres por razones laborales o de muerte, la misma violencia intrafamiliar actual, el implementar como “nana” al computador, son algunos de los aspectos sustanciales con los que un sujeto asimila el medio que lo rodea. Sus inquietudes se trasladan desde y hacia la fragmentación. Fragmentación afectiva – realidad…? Fragmentación de percepción de sí mismo y de los otros – fragmentación de la sociedad, Por ende, esto conlleva a pensar a que ese sin número de dudas que el sujeto tiene frente a lo que lo rodea, lo debe asumir el ámbito escolar.


El sujeto, la escuela y la duda

La escuela asumida como puente entre la familia y el medio social es el ámbito para iniciar la construcción de pensamiento y la comprensión de la realidad por parte de un sujeto. Aquí la tranversalización de la mirada de la realidad desde la familia puede conllevar, desde metodologías curriculares consecuentes con la construcción, a establecer los parámetros a partir de los cuales el sujeto base sus dudas.

La comprensión del contexto a partir de los textos y la lectura, apoyada en la creación de la duda con constantes preguntas abiertas en relación a lo individual, lo político, lo religioso, lo educativo, los fenómenos sociales… podrían ofrecer claridades en el sujeto y su alrededor.

Sin embargo los lineamientos que desde los sistemas educativos de los gobiernos se plantean, las políticas para contratación de docentes, la falta de modelos pedagógicos que apunten a la crítica y la reflexión por parte de las instituciones, son problemáticas que interfieren sustancialmente en la construcción y comprensión, de ahí que la duda queda resignada al ámbito de la recreación.


El sujeto, la recreación y la duda

A pesar de lo sin sentido que pueda sonar, la recreación se hace importante para beneficiar la duda del sujeto frente al medio. Es un ámbito importante en tanto es necesario para el descanso y la sana convivencia. Desde esta óptica se es relevante puesto que en estos espacios confluyen personas de diferentes características sociales, por lo tanto bien podría “utilizarse” para plantear reflexiones y discusiones en torno a lo que implica convivir en sociedad, pero ante todo, para dar visos de los aspectos que trastocan el accionar de tal convivencia.

El anterior panorama permite traer a colación otro ámbito que por su trabajo en torno a lo político, lo socio/cultural, lo científico se percibe como un eslabón principal en la cadena de construcción de pensamiento y comprensión de la realidad, la biblioteca, considerándose desde su visión más amplia.


¿Qué hace y qué debería hacer la biblioteca con la duda de sus Usuarios?

Al plantear la mirada desde los tres ámbitos considerados se podría suponer que la biblioteca es un estandarte primordial al instante de entablar una relación entre sujetos – dudas (respecto a sí mismo y lo político/social), es decir, tanto la familia como la escuela y la recreación no han favorecido con su trabajo la comprensión del medio por parte del sujeto. La biblioteca, en tanto espacio donde confluye parte del futuro pensamiento y accionar de una sociedad debe estimular la duda con “impulsos” de interacción entre el sujeto y lo otro. Facilitar medios a partir de los cuales el sujeto perciba claridades en relación al aspecto social podría beneficiar no solo su accionar como espacio de encuentro con la información, sino su trabajo político, es decir, hacer una lectura de las posibles dudas que un determinado Usuario posea, sería una labor interesante al momento de constituirla como un ámbito que podría solventar las incógnitas que los Usuarios tienen frente a su medio interior y exterior.

Encarar los servicios desde las posibilidades que surjan para entablar charlas interpersonales, a partir de las cuales se discuta sobre temas de actualidad. Aprovechar la referencia para plantearle preguntas al Usuario en torno a las cotidianidades sociales; remitirlo a niveles de pensamiento respecto a su rol como ser social frente a la toma de decisiones políticas. Difundir desde aspectos personalizados los servicios de interés para la comunidad, entre otros ejercicios, potenciarían en gran medida la solución a incógnitas que los Usuarios poseen de la realidad.

Apr 28, 2009

La desotredad del Usuario: un elemento sustancial ha considerarse en el trabajo actual de la biblioteca pública

Por: toto

Entendiendo para este escrito la palabra desotredad como el acto en que el sujeto se entrega a lo otro (aparatejos tecnológicos) y se olvida de sí, se desotra de sí mismo, siendo este el ejercicio consciente que se debería considerar desde la biblioteca pública, es decir, el ejercicio a través del cual el Usuario no se vea como un sujeto para informacionalizar y tecnologizar, sino para concebir desde su Ser.

La biblioteca pública, en cuanto a su relación con el Usuario se centra en cumplir con la función de permitir el acceso a la información y facilitar herramientas para dicho acceso. Los servicios y programas responden a políticas internacionales e institucionales con las cuales se valida tal función. Sin embargo, y sin el ánimo de plantear posiciones absolutas, ni de acrecentar la responsabilidad de la b.p., valdría la pena preguntarse ¿Qué pasa con ese ser padre, madre, hijo / hija, amigo, estudiante, trabajador…que llega a una biblioteca pública?

No se trata tampoco de transformar la biblioteca pública en un centro de terapia ni mucho menos de autosuperación, empero, por su recorrido histórico, su función y las “complicidades” entre sujetos que allí se generan, ¿por qué no pensar en unos servicios, y especialmente programas, como espacios de discusión y reflexión del individuo?, esto es, espacios no diseñados bajo la función internacionalizada ni institucionalizada, sino donde confluya las charlas sobre la cotidianidad para conocer al Usuario, ¿Por qué no pensarse un estudio del Ser del Usuario?

El boom tecnológico y la gran explosión de información actual han generado un desarrollo desbordante en ámbitos científicos y empresariales especialmente, pero han trastocado de tal forma al Ser y las relaciones entre sujetos, que bien podría decirse que ésta, también es la era en que el sujeto deja de Ser para estar o aparentar, y a esto cabe agregarle el aspecto capitalista y consumista que a partir de los medios de comunicación conllevan a estereotipar comportamientos, es decir, ya el sujeto no Es, simplemente está, y en ese afán de contribuir con ese simplemente estar del sujeto, la biblioteca pública ha enfocado sus labores.

Desde la óptica crítica hacia tal boom y explosión se podría discernir sobre algunos aspectos negativos que trajeron consigo: El distanciamiento y estancamiento de sociedades menos desarrolladas, el aumento de poder de sociedades imperantes, el analfabetismo básico y tecnológico, entre otros muchos hacen de ese cuento de la globalización y la aceleración tecnológica solo un sofisma distractor en lo concerniente a lo equitativo. Pero, y para el caso de este escrito, lo que se denota como un ítem fundamental en la crítica, es el relacionado con la desotredad que sufre el sujeto al momento de concurrir al encuentro con la tecnología ya que el chat, el iPOD, los audífonos y la televisión han contaminado la concentración del sujeto y su relación con el medio. Esto es, el sujeto que se entrega a los elementos tecnológicos y hace de estos un estilo de vida, bien se podría determinar como un sujeto desotrado, se sale de sí para estar con lo otro, con el audífono, con el computador, con el celular – con lo otro - ¿dónde se encuentra él?

Cada civilización ha sufrido sus respectivas crisis. Crisis representadas en diferentes aspectos. En el caso de la sociedad actual lo referente a la crisis económica como un aspecto de importancia, en tanto es la base de la consolidación del imperio capitalista. Pero es de considerarse también ese aislamiento propiciado por el encuentro con la tecnología, lo cual genera una total desolación de individuos en torno a su Ser.

En su función de cumplir con el acceso y de facilitar herramientas, la biblioteca pública enmarca su gran labor con la sociedad. Sin embargo, en ocasiones pareciese que su trabajo fuese solo por cumplir, es decir, el trabajo es “orientar” para la búsqueda y recrear con programación, sin hacer un alto para, al menos observar al Usuario.

El ofrecimiento de servicios y programas que bien son el centro funcional de la biblioteca, deberían asumir una posición frente a esta desotredad del Usuario. Ofrecer, sea desde un servicio o un programa un espacio a través del cual se le permita hablar sobre sus expectativas de vida, su historia, su espacio y relación en y con la familia, su relación con el medio, sus miedos y sus retos, su relación con los otros, sus opiniones en torno a temas políticos, sociales, etc., podría dilucidar un elemento importante de encuentro consigo mismo. Propiciar charlas que no estén dentro de un programa, sino que sean el programa respecto temas de concepción individual y colectiva. Hablar de la familia. De las perspectivas y proyectos de vida. De la convivencia. De los gustos, hábitos, entre muchos otros temas, vivificarían un fundamental elemento del trabajo de la biblioteca pública frente a su interacción con el usuario.

En la medida en que se piense más en la formación de Usuarios con relación a la información y lo informacional y tecnológico, algo que realmente NO se cumple a cabalidad, y se desvirtúe el tener en cuenta al Usuario en sí mismo, es también contribuir sustancialmente con esa desotredad del sujeto.
La biblioteca pública debería considerar de nuevo el estudio de Usuarios desde ópticas de relaciones entre Usuarios – sociedad – Usuarios. En tanto, es de tener presente que los Usuarios, ante todo, son seres que viven sintiendo y sienten viviendo su relación consigo mismos y con el medio natural y social.



Sep 15, 2008

La Biblioteca Pública como proyecto ... ?

Por: toto

Los proyectos, sea cual sea su enfoque y los aspectos que asuman para su ejecución, deben tener unos lineamientos claros que regirán su futura y adecuada funcionalidad.

La Biblioteca Pública concebida desde su carácter institucional y su definición conceptual conlleva unos lineamientos basados en políticas internacionales que han regido su funcionalidad acorde a los entornos en que yace inmersa. Sin embargo, e iniciando con la reflexión con la que se quiere dilucidar este escrito, se ofrece un planteamiento que no pretende otra cosa que proponer una perspectiva generadora de claridades específicas respecto a un adecuado funcionamiento misional y visional de tal institución. Desde los discursos teórico/prácticos bibliotecarios es sabido el rol activo que cumple la Biblioteca Pública con relación a la inclusión social, los procesos de encuentro con el arte y la cultura y asimismo con apoyo a ítems educativos. Ahora, este rol activo se pone sobre la mesa en la perspectiva de que la Biblioteca Pública desde la estructura proyecto sea advertida a partir de las siguientes preguntas: ¿Es la Biblioteca Pública un proyecto político, ó un proyecto cultural, ó un proyecto educativo? De manera terminante y desde la inmediatez se dirá que lo político cobija todo. Quizás, y a la luz de quién asume lo referente a recursos y asimismo acorde a como se ha venido ejecutando, exponiendo y discutiendo a través del tiempo, se tendrá claro que es un proyecto político. Pero, y para poder entablar la reflexión bien podría debatirse desde preguntas como: ¿qué es y qué implica lo político? De lo que es lo político, ¿qué y cómo se presenta en la Biblioteca Pública? ¿Qué elementos de lo político NO se presentan en la Biblioteca Pública y porqué NO se presentan? ¿Es entonces la Biblioteca Pública un proyecto político?

Asimismo, y partiendo de lo funcional y de la concepción que se tiene hasta el momento, se podría denotar que la Biblioteca Pública contribuye a procesos educativos, por lo tanto, y desde una visión futurista, ¿se podrá llegar a hablar de la Biblioteca Pública como un proyecto educativo, en tanto quienes rigen su perdurabilidad en el tiempo son los entes educativos y culturales de un estado, que desde sus realidades requieren de la consecución y hasta la autosostenibiliadad presupuestal? Es decir, como proyecto educativo y partiendo de la premisa de las innovadoras metodologías estratégicas que se ofrecen allí, sería un aporte sustancial, no solo a los procesos formativos de los individuos, sino hacia el presupuesto estatal.

Ahora, y en aras de la fuerza que a fortuna de la sociedad ha venido obteniendo las artes y la cultura, es también una literaria puesta en escena que la Biblioteca Pública sea vista como un proyecto cultural.Los nuevos megaproyectos bibliotecarios, sus infraestructuras, eventos y artistas, bien podrían obtener, en términos futuros, un enunciado que respondiese a espacios en los que, aparte de eventos culturales, también se respira aires exhalados por la información ofrecida en variados soportes, ¿es, o se podrá hablar de la futura Biblioteca Pública como un proyecto cultural? Es así, como desde estas ópticas surge premisas y preguntas como: de acuerdo al proyecto como se conciba la Biblioteca Pública, ¿sus políticas (misión y visión) hacia donde deben enfocarse? ¿Qué elementos se debe asumir en la prestación de servicios y el ofrecimiento de programas para que cumplan con los lineamientos del proyecto? ¿Qué recursos serían necesarios para una adecuada funcionalidad de la Biblioteca Pública como proyecto tal?

No se trata de lanzar pinceladas de ingenuidad respecto al tema, sino de dar evidencia de las reflexiones y preocupaciones que han surgido en los encuentros, debates y exposiciones organizacionales e institucionales, donde se ha percibido fervientemente la errada visión que se tiene de la Biblioteca Pública. Se trata también, no de graficarse un espacio futuro especializado, sino de tener claridad en el enfoque funcional que se considera debe tener la Biblioteca Pública. Se trata de ejecutar los servicios y programas, no orientados desde políticas internacionales, sino desde unas reales necesidades de los usuarios. Se trata de ofrecer un espacio que desde lo político contribuya con lineamientos claros al apoyo educativo, al apoyo cultural. Se trata de que los servicios que se presten, se ejecuten desde lineamientos y enfoques claros, puesto que hay ocasiones en que estos, bajo profundidades con tintes educativos se presentan como espacios políticos. Se trata de ofrecer programas que formen Usuarios acorde a sus expectativas y no desde esferas culturales, cuando su reflexión se centra en la crítica política y/o ejercicio de ciudadanía.Puede ser que se esté hablando a partir de folklorismos concientes, pero también podría discutirse de un folklorismo intelectual/conciente cuando se expresa acerca de la razón de ser de la Biblioteca Pública como una institución de carácter social que se evidencia como proyecto político, sin, de pronto considerarse que los errores en la planeación y ejecución de los servicios y programas están relacionados con sus profundas falencias de concepción.

Apr 25, 2008

La Biblioteca Pública como formadora… ¿de qué?

Por: toto

""El hombre no es lo que debe ser" - Hegel


Las Bibliotecas Públicas tienen una clara concepción teórica en cuanto al quehacer funcional y establecimiento de servicios y programas.
Desde las mismas políticas propuestas por las agremiaciones mundiales frente al quehacer de las Bibliotecas, existen las pautas consideradas necesarias para un adecuado desenvolvimiento de estas instituciones de carácter social.

Sin embargo, y sin pretender sentar la palabra en posiciones únicas y/o de rotunda verdad, se plantea la siguiente reflexión centrada en un tema que, con base en las experiencias vividas hasta el momento, ha generado inquietudes frente a las nuevas demandas de quienes acceden a los servicios y programas de la B.P.: los Usuarios.

Leer la Biblioteca Pública como institución de carácter social no es un acto nuevo. Leerla desde estudios de entorno tampoco lo es, ni mucho menos leerla desde las necesidades de los Usuarios.
Lo que sí es de tener en cuenta es que de acuerdo a las nuevas dinámicas sociales, entendiendo estas como aquellos movimientos económicos, políticos, religiosos y culturales que se presentan como dato de evolución humana, y de los cuales es fundamental la participación del individuo miembro de la sociedad. Es este último, y siendo preciso, como partícipe del desenvolvimiento de la Biblioteca Pública, quien ha venido inmiscuyendo otro ítem de necesidad para esta, como lo es el de plantearle inconcientemente un nuevo quehacer funcional: la formación.

Cabe anotar que inicialmente tampoco es nueva la palabra formación desde la B.P. Empero, sí es de anotarse el que se le debe dar otra mirada, y de manera consciente y doliente frente a lo que el Usuario del hoy le reclama.
No se quiere decir con esto que la B.P. debe convertirse en un espacio educativo. Pero sí sería de considerarse que formar a un Usuario del presente y para el futuro, lleva implícita la necesidad de ofrecerle no solo pautas de búsqueda y acceso a la información, o de ofrecerle servicios y programas acordes a sus “necesidades, o espacios de acercamiento con el libro y la cultura, sino que se debe repensar y replantear las políticas asumidas por estas instituciones respecto al tema en mención.

"El hombre no es lo que debe ser" dice Hegel. Desde esta óptica se podría preguntar igualmente ¿es el usuario de la B.P. lo que debe ser, de acuerdo a la “lectura” que se hace de él, y de acuerdo a lo que el Usuario del hoy demanda? ¿La necesidad del Usuario del hoy está realmente enfocada hacia el adecuado manejo de las herramientas bibliotecarias?
¿Está la Biblioteca Pública supliendo las realidades que le propone el Usuario del hoy y para el mañana?
Son solo algunas inquietudes que se exponen, puesto que es casi evidente que el Usuario hoy tiene otras perspectivas de búsqueda con relación a su participación en los procesos bibliotecarios.
Su formación no debe ser solo una formación tradicional frente a los servicios y programas, sino que debe conllevar la ejecución de estrategias para acercarlo, no solo a la información, al libro y la lectura, sino al conocimiento de sus expectativas de vida frente al mundo.
La Biblioteca Pública debe ser el espacio, o uno de los espacios que por virtud propenda por formar Usuarios y personas que estén a la par de las nuevas dinámicas sociales.

Se confunde formar con orientar. Formar es dar forma. Es tener evidencias claras frente a algo para “moldearlo” con relación a su entorno.
Formar al Usuario de la B.P implica concebir casi su realidad para estructurar sus falencias “íntimas” y externas de acuerdo no a sus necesidades básicas de información, sino al reto que es vivir en sociedad, en la sociedad y para la sociedad.
¿Qué usuario está formando la B.P. hoy? ¿Desde dónde establece las pautas de formación de un Usuario la B.P. hoy? ¿Hacia dónde dirige la B.P. la formación del Usuario del hoy y para el mañana?

Fomentar espacios de interacción y participación de un usuario ciudadano. De un Usuario conocedor de derechos y deberes constitucionales. De un Usuario que demande información para la toma de desiciones en su comunidad. De un Usuario que distinga los “poderes” científicos y literarios a partir de propuestas de lectura, con altos grados de profundidad y reflexión. De un Usuario que conciba la Biblioteca Pública como un ente FORMADOR de mentalidades y acciones frente a la sociedad y sus fenómenos.

Son también algunas de las “pasiones” y deducciones que se han estado gestando frente al deber ser de la B.P con relación a las futuras reales demandas del Usurio.

La lectura a profundis implica tener la capacidad de ver más allá de lo que el otro le propone. Implica centrar esfuerzos para el cumplimiento de objetivos frente al otro.
Es casi un ejercicio de radar el que desde la B.P. se debe gestar para entrar a jugar en el duelo que le propone la sociedad hacia un futuro: Individuo vs demanda/mercado vs falencias frente al mercado vs Formación de la B.P. para suplir sus otras realidades.

Es así, como, aunque desde tiempos atrás se ha parafraseado sobre los “retos” de las Bibliotecas, y en especial las B.P., se debe entrar de lleno al mundo “perdido” del Usuario que hoy, necesita ser formado con relación a su espacio social y lo que este le propone y demanda.

Dec 10, 2007

El inconsciente de un “no lector”

Por toto

“El deseo de mi deseo, es el deseo de tu deseo”

Uno de los temas que en su momento me apasionó fue la Psicología. Concebir los patrones del comportamiento psicológico del ser humano en su entorno personal, familiar, social y cultural me estimulaba ese deseo de aprehender acerca de los otros. Fue por ello que al presentarme como candidato a estudiante universitario, una de las dos opciones escogidas fue Psicología.
Al estar en el segundo semestre de la carrera Bibliotecología tuve también la posibilidad de acceder a materias de psicoanálisis, de las cuales tengo el recuerdo de dos en especial: “Vida colectiva y psiquismo” e “Introducción al Psicoanálisis”. Por una parte por el hecho de concebir la idea del “deseo” humano desde el estudio psicoanalítico realizado a la gran obra “Edipo rey” a partir de la premisa: “El deseo de mi deseo, es el deseo de tu deseo”; y por otra parte por el hecho de que los procesos mentales de un individuo están determinados por tres etapas esenciales como son el inconsciente, el subconsciente y el consciente…
Tratando de graficar un poco lo que se asimiló desde estas propuestas de psicoanálisis, se podría exponer, no sin antes aclarar que soy Bibliotecólogo, que el movimiento psíquico de un individuo que determina su comportamiento sociocultural y político dentro de una sociedad, está impregnado sustancialmente por su entorno, con el agravante, esto a manera de supuesto, de que su inconciencia también está siendo contaminado por el mismo juego del entorno.

Inconsciente
Deseos no contaminados
(Claridad de ideas y emociones)

Subconsciente
Proceso de recepción de información
(Tergiversación de ideas y emociones)

Consciente
Proceso de difusión de la información
(Exposición errada de ideas y emociones)


Desde esta óptica surge la pregunta con la que se desea enmarcar esta posición escrita, aludiendo que se pretende establecer la relación Inconsciente – Lectura.
¿Tendrá un individuo actual dentro de su inconciencia el deseo de leer?
Posiblemente se tendrá respuesta desde distintas miradas acerca del tema, pero se considera necesario tratar de plantear algunas reflexiones y circunstancias por las que atraviesa un inconsciente contaminado.
En esferas de Promoción de Lectura se habla de que uno de los tantos elementos fundamentales para estimular los hábitos de lectura es la imagen. Si embargo es de considerar aspectos actuales de carácter sociocultural que ofrecen, y con tal fuerza, una cantidad de información apoyada por el deseo comercial y la creación de prototipos que con base en explosiones desmedidas de publicidad, están casi determinando el comportamiento de las nuevas generaciones.
¿Qué pasará en el inconsciente de un feto que está recibiendo todo este tipo de información tergiversada por parte de una mamá que no se despega del televisor por ejemplo?
¿Con que patrones de comportamiento psicológico se estará estructurando la mentalidad del mismo, cuando se dice que el feto asimila lo transmitido por su madre?
Unido a lo anterior, ¿será que un individuo niño/adolescente sí desea que se le estimule hacia el acto de leer, cuando sus patrones psicológicos están tan determinados desde el mismo vientre de su madre, y aparte de eso, ratificados por los fenómenos estereotipados del momento?
Sí “el deseo de mi deseo, es el deseo del deseo del otro”, ¿cuál será el deseo real de un “no lector” frente al acto de leer?
¿Desde dónde y hacia dónde se está enfocando la Promoción de Lectura? ¿Será que es necesario promover autores y libros en vez de plantear preguntas y respuestas de vida individual y sociopolítica a partir del acercamiento a los mismos?
El hecho es que si se planteara evaluaciones enmarcadas en tratar de hallar el cambio de hábitos a partir del acto de leer, se podría hablar de un verdadero proceso lector que nutre de nuevas expectativas los deseos del inconsciente de un individuo. Ahora, ¿cómo se tocaría el inconsciente de un individuo desde la lectura? ¿Desde dónde plantear propuestas que no lleguen solo al consciente individual? ¿Qué es leer por placer realmente? ¿Será que un lector “verdadero” sí asimila para sí mismo la lectura por placer?
Cuando se expone la gráfica líneas arriba se denota el que hay un proceso de creación, intercambio y difusión de información en la psiquis de un individuo que determina su rol social, cultural, etc., pero que ofrece también dentro de ese intercambio, una serie de interrogantes en cuanto a ¿qué tipo de información crea e intercambia para suplir su deseo, cuando la pobreza, la violencia, la desesperanza, la hambruna, la falta de hogar, la contaminación, entre muchos otros factores, son también elementos a tener en cuenta dentro de los factores externos que determinan la psiquis individual y colectiva?
Bien se podría seguir exponiendo cantidad de factores internos y externos a la psiquis humana cuando se pretende de ofrecer espacios que conlleven a una mejor calidad de vida desde el acto de leer, pero se está olvidando realmente el hecho de que el individuo tiene otros deseos, tergiversados o no, que hacen que su deseo de leer, contaminado desde su evolución fetal, se proyecte a partir de disgustos, desganos y malhumores cuando se trata de acercarse a un libro. Surge entonces la pregunta, aunque suene un poco a broma, ¿será que la Promoción de Lectura se debe enfocar más al trabajo con madres embarazadas…?

Oct 3, 2007

La Promoción de Lectura desde el “DANE”

Por "toto"
Cuéntame cuantas cuentas.
Yo te cuento las cuentas que cuentas.
Cuéntame las cuentas que cuento y,
Yo contaré las cuentas que me dices que cuento…


Esta supuesta retahíla no es más que para graficar la manera en que desde instituciones y personas se ve la Promoción de
Lectura.

El DANE - Departamento Administrativo Nacional de Estadística- es la entidad estatal encargada de dar “evidencia” a partir de estadísticas, si los colombianos llevamos determinado nivel de calidad de vida. En el caso por ejemplo de la canasta familiar, es curioso escuchar por los noticieros que cada mes ésta rebajo en sus costos. No falta también, y casi ya como un elemento cultural, escuchar las palabras de la gente del común al respecto: “quien sabe entonces donde mercará el DANE para ir allá, porque que digan que los productos de consumo han bajado, ¡eso sí es un sueño!

Juliana… ¡Aquí, por conocimiento de causa, hay crítica, reflexión y criterio!

Desde ésta perspectiva se propone una reflexión que pueda responder a preguntas como ¿por qué el desespero institucional y personal, a la hora de realizar actividades de Promoción de Lectura, para que se les entregue las listas del público ATENDIDO? ¿Será que la Promoción de Lectura en el ámbito nacional tiene como estandarte fundamental los estandartes numéricos? ¿Cómo mide el número 100 el nuevo comportamiento familiar de un individuo que cambió por leer y analizar en su psiquis, el libro “son unos cerdos” de Anthony Browne? ¿La Promoción de Lectura se debe visionar como un plan de socialización histórica, de encuentro consigo mismo y con el otro, de análisis, reflexión y crítica ó se debe vender para el sostenimiento? Son algunas de las preguntas que surgen hoy cuando se encuentra que están rodando propuestas y acciones en torno al tema, y en las cuales, por ejemplo, el elemento fotográfico se ha constituido en una pieza fundamental para “demostrar” el trabajo en P. L. - ¿Será que una foto que muestra 500 personas da fe del trabajo y discusión que se planteó en determinada actividad? – ¿Será que quien escribe está delirando y quiere cambiar el mundo a partir de un libro?

Aquí… ¡Creo que había mucha gente!

El hecho es que si la P.L. tiene hoy como ítem fundamental de medición los números, es una pena, apenas, haberse dado cuenta que se empezó la era en que la P.L no cuenta “los cuentos de individuos”, sino que cuenta cuentas para mostrar individuos.
Puede ser entonces que sí se está delirando, pero ¿será que alguien habrá planteado alguna actividad de P.L luego de haber leído propuestas escritas como la Psicología de la Lectura ó Sociología de la Lectura? ¿Será que Freud, Piaget ó Juan F. Marsal elaborarían alguna propuesta teórica desde el trinomio cuadrado perfecto? Sí es así, no queda otra que traer a colación la letra de alguna canción por ahí que dicta
“Ayúdame Freud…

Jul 23, 2007

Del dicho al hecho…más vale tarde que nunca

Por toto

Cuando ya en todos los tonos se sabe de la descomposición moral, se habla desde la ética, e igualmente, y por ende, de la descomposición social, familiar y personal de los individuos quienes no teniendo ni siquiera la voluntad y disposición hacia el Libro y la Lectura, solo aceptan las propuestas mercantilistas cuyo desenlace es el consumismo descomunado, la practicidad así sea pisoteando ideales y vidas inocentes para lograr “objetivos”. Y asimismo, el desgano por plantear propuestas y discusiones entorno a temas de cotidianidad como por ejemplo la relación con los otros, imagínense un mundo bibliotecario, y específicamente el que se propone desde el área de Promoción de Lectura, desde el cual los individuos que allí entran, salgan luego con la satisfacción de haber llenado, no a cabalidad, pero sí en un alto nivel sus vacíos psicosociales, y como diría un conocido profesor, sus vacíos del alma.

Luego de escasos cinco (5) años de ejercicio profesional, y especialmente en lo concerniente al área de Promoción de Lectura, se hace a veces demasiado frustrante el presenciar que promover lectura en instituciones públicas y privadas, bien sea con algunos niños, casi el total de los jóvenes y de algunos adultos, se perciba que no se dejó escrito en alguna parte de su ser interior un texto reflexionante, o de crítica, o de contraposición frente a su realidad. Bienvenidos quienes, ¡con hechos!, acallen esta posición que solo pretende dimensionar a su estado normal, la casi total indiferencia por parte de la población mencionada con relación a los espacios de encuentro con el Libro, así se tenga los recursos adecuados para lograr crear expectativas en dichos individuos y los espacios de Lectura.
Si se pudiese hablar de culpables, ¿a quien corresponde tal involuntad personal para con la Lectura? ¿Al estado…? Pero si los individuos e instituciones somos quienes lo conformamos. ¿A las mal orientadas propuestas gubernamentales? ¿A las tergiversadas prácticas sociales por parte de proponentes y practicantes? ¡Yo diría que la culpa es de la vaca!

En la medida en que quienes estén responsabilizados, tanto instituciones como las personas que allí ejercen, en específico estos últimos, no aprovechen sus momentos de reflexión cuando - luego de una jornada de trabajo se encuentran con el quehacer familiar, las limpias y blancas palabras maternas, o la mirada de negación del hermano, o el beso y la sonrisa sin dientes de los sobrinos bebes, o aquel plato de comida tradicional - y tengan un poco de pensamiento encaminado hacia ser correctos en lo más posible al día siguiente, se seguirá presenciando, como bien lo diría la inolvidable Celia Cruz que “dongo le dio borodongo, borodongo le dio…” , estos es, desde la dirección se habla, por ejemplo, de la importantísima reunión que se va tener con el doctor “yogurt” , entonces los pocos recursos que se puedan tener para tal actividad de Promoción hasta allí llegaron. Por lo tanto, la recursividad del Promotor, en este caso, se reduce a que, como no se le dio el recurso para comprar la pintura, pues no se tenía el plan “B” para plantear otra propuesta, y así en lo sucesivo. ¡La culpa es de la vaca! si los juegos de conciencia, cada quien, no los enfoca desde perspectivas de compromiso social como profesionales del área de las Ciencias SOCIALES Y HUMANAS como es en la que esta inmersa la nuestra. Pregunto entonces ¿Qué será lo social y qué lo humano?

Alguna vez en una de las aulas de clase mientras me “formaba” como Bibliotecólogo una profesora lanzó una frase que se me encajó en la parte más profunda, y a la derecha del costado izquierdo de mi alma: “En ocasiones dejamos de hacer lo urgente por hacer lo importante” y como lo importante es preparar eventos de gran magnitud a los que asistan personalidades de renombre…

-
¡Claro Robustino, ¿cómo no ir al encuentro? si viene la doctora “corazón” a exponer su famosa teoría!
- Pero, Nanelga… ¿y quién es la doctora “corazón”?
- ¡Cómo así! ¿Es que no te han dicho que acaba de llegar de Transilvana luego de casi diez años de ejercicio profesional como subdirectora general con énfasis en Coctelería y Turismo de la institución Cultural “Pura Sangre Comunitaria”,
– Lo que pasa Nanelga es que no te imaginas todo lo que me ha tocado hacer en estos últimos meses para conseguir la carpa, las mesas, el refrigerio y otras cosas para la actividad literaria que se nos ha convertido en uno de los espacios culturales de mayor demanda por parte de la comunidad…

No se trata de ser populista, pero la sinceridad y, como también lo diría el profesor antes mencionado, en cuanto que la satisfacción aumenta al trabajar “desde abajo…desde la base” Trabajar desde la base no se trata de pensar como debajo de una mesa, sino en plantear propuestas que enmarquen una lectura basada en la percepción del individuo como ser y como hacer social, lo que implica una labor de conciencia y profesionalismo con la que se pueda generar espacios de reflexión, entre otros.

Imagínense nuevamente una biblioteca donde, entre quienes allí ejerzan se encuentre Psicólogo, Sociólogo y Bibliotecólogo mancomunados en la elaboración de proyectos PsicoSocioBibliotecológicos. ¿Se imagina los usuarios? Creo que así, sí se podría hablar de Formación de Usuarios, por ejemplo, pero también de individuos.
El hecho está en que por un lado el trabajo Bibliotecario y de Promoción de Lectura y, de acuerdo a sus esfuerzos, plantea propuestas en cierta medida adecuadas para “llevar” a los individuos asistentes hacia un encuentro con el Libro, la Lectura, la historia, su historia y sus entornos. Pero también está la realidad de la falta de voluntad y poca disposición por parte de las comunidades mencionadas líneas arriba que no tienen el más mínimo interés de encontrarse con el libro porque es mejor el Ipo, por ejemplo… Como diría el famoso grupo salsero colombiano Son de Cali: “¿Y entonces…?”


Lo oscuro de un “tinto”


Traspasando límites de sensibilidad,
llegó, cuan desastre natural.
Porque no se niega que es natural
Irrumpió y amordazó las hojas de un árbol
que todavía percibía, daría frutos.
¡Pero, así es ese manto!
No cubre lloviznas.
No es tela para pintura.
No es sombra para el calor.
Pero, ¡sí es un manto rodeado por flores
cuyo pistilo yace seco…!

El olvido es la desesperanza para quienes nunca aman.
Por ello estarás tan lejos de mí que ruego no volverte a ver…

¡Te hablo a ti olvido!

¡Porque no permitiré,
que las huellas de unos pies lavados por la sonrisa disfrutada,
se sequen con el vaivén del tiempo!

Solo espero,
que la distancia se acorte cuando se encuentre con tu conciencia,
y te muestre aquel espejo “blanco”,
para que la tranquilidad te permita llegar más ligero…

Un adiós,
un abrazo,
un beso…
Y esperaré se repita la tasa de tinto a tu lado,

¡Así para entonces esté frío!

(Palabras para mi difunta hermana julio 27/2007)